Víctor Alarcón Zambrano
Especial para Demócratas
Hoy 20 de enero, el presidente Trump cumple el primer año de su segundo mandato. Para mejor dimensionar lo positivo o negativo de su actividad, empecemos por recordar algunas de las promesas electorales que cautivaron a la mayoría de votantes para ser elegido.
Prometió ser el líder de la paz en casa y en el mundo, incremento significativo de salarios, creación masiva de empleos, inflación en menos de un digito, prosperidad de la clase media, deportación masiva de ilegales, terminación de guerras en Ucrania e Israel, mejoras en educación y salud y otras muchas más promesas.
A un año de ejecución, el balance es muy negativo para el pueblo americano. De lo anterior, lo más sonado ha sido su programa de deportaciones que hoy está cuestionado nacionalmente hasta por los mismos miembros de su partido en estados y en congreso. La paz está en veremos, el aumento salarial no se ha cumplido, la inflación es mayor al promedio pasado, la educación no recibe auxilios federales y la salud no ha tenido ningún cambio. Lo más sonado para el pueblo han sido sus confrontaciones y amenazas arancelarias con otros países, su actitud xenófoba y antiinmigrante, su arrogancia y abuso de poder y su ambición por ampliar el territorio americano con anexión de Canadá y Groenlandia.
Cuando ascendió al poder tenía una aceptación del 70%. Hoy es solo del 40%, datos tomados en promedio de varias agencias especializadas. El factor de rechazo es más notable e impactante entre las mujeres que los hombres, más los jóvenes que los mayores, más los negros que los blancos y más los posgraduados que los simples profesionales.
Para los encuestados por “The Economist”, el principal problema para el americano de diferentes capas sociales es la inflación, demócratas 25% y republicanos 26%;. En su orden de prioridad siguen, desempleo, D 13%, R 15%; la salud D 16%, R 8%; impuestos, D 3%, R 12%; inmigración, D 3%, R 10%; seguridad nacional, D 1%, R 10%; crimen, D 2%, R 6%; educación, D 2%, R 2%.
Según este estudio, se deduce fácilmente que las prioridades del pueblo no son las misas del gobernante y que su discurso electoral ha sido muy diferente los resultados.
Este año hay elecciones para elegir de miembros del congreso y se pronostica que el partido demócrata supere los tres votos que hacen diferencia de mayoría a los republicanos. En 90 anos de historia, el partido de gobierno pierde en estas elecciones. Solo dos veces, el partido gobernante ha triunfado. El mismo señor Trump ha declarado que una derrota seria su fin. Pero el asunto va más allá de una posible y dolorosa derrota presidencial. El senador republicano de Louisiana, Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes, ha afirmado que si los demócratas ganan, por tercera vez harán una juicio para destituir al presidente. “Eso lo harán el primer día de trabajo después de la elección. Esto sería un final muy miserable para el señor Trump”, ha dicho Johnson.
Recordemos que Trump es el único presidente que ha sido sometido a dos juicios similares. En 2019, fue acusado y juzgado por interferir en el resultado electoral en que triunfó Joe Biden y en 2021, por cargos de insurrección derivados del ataque al edifico del Congreso el 6 de enero. Cabe destacar que en ambos casos la mayoría del congreso era demócrata.
Sin poder predecir cual será el resultado, lo cierto es que la popularidad presidencial esta muy baja y con medidas tan impopulares se presume que baje aún más.
Comentando uno solo de tantos temas, la inmigración ilegal, en las calles crece el descontento y en particular las acciones del ICE (entidad que controla las aduanas y la inmigración), son cada vez más rechazadas. El asesinato de la joven señora Renee Goods, en Minneapolis, a manos de un agente, ha incentivado la protesta. Hoy, cuando se escribe esta columna, 1,500 soldados federales están listos para entrar a esa ciudad a pesar de la oposición del gobernador del estado, del alcalde de la ciudad y de la ciudadanía entera.
Hoy, el presidente ha ordenado la suspensión de la obligatoria ceremonia de juramentación a extranjeros para obtener la ciudadanía americana y cerca de 800.000 aspirantes que han residido en el país por muchos años, temen ser deportados, a pesar de cumplir con todos los requisitos legales y que solo esperan prestar el juramento para ser declarados ciudadanos americanos.
Hoy, las negativa total de visas se extendió a 39 países. Hoy, Niger, Burkina Faso, y Mali también se suman a otros países que en reciprocidad de acción niegan visas a los norteamericanos. La mayoría de los estados están contra Trump. Solo Idaho y Wyoming lo apoyan. Las encuestas de opinión demuestran que los estadounidenses desaprueban su gestión. Sus declaraciones de guerra, de aranceles, de expansión territorial y de inmigración, de respaldo a crímenes, por mencionar unas pocas, han hecho caer su imagen a niveles muy negativos. Parece que solo María Corina Machado sea la única en creer que es un símbolo de la paz. Pero este es otro tema.




