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Enseñar capitalismo progresista: cuatro lecciones esenciales para superar un capitalismo despaturrado

Óscar González Arana

Los empresarios son hombres y mujeres superiores que deciden asumir el riesgo propio del mercado, sabiendo que pueden ganar o perder en la selva mercantil en donde solo sobreviven los más fuertes y ganan los que mejor conocen las reglas del juego.

Joseph Stiglitz a sus 82 años, conserva su fe en que las cosas no tienen que ser como son. El Nobel de Economía ha publicado el libro “Los Caminos de la Libertad”, en donde propone un capitalismo progresista. Esta obra será el libro base del curso para enseñar capitalismo progresista, frente al capitalismo despaturrado que sufrimos, en donde se menosprecian las reglas básicas del mercado.

Algunos dicen que la economía va mal porque el año pasado se liquidaron miles de empresas. Confecámaras afirma que de cada 4 emprendimientos creados, 3 fracasan.  Según informa la Aseguradora del Grupo Cesce, más de 183.000 empresas cerraron sus operaciones entre enero y septiembre de 2024. Esta hipótesis ignora que justamente la liquidación de empresas es un síntoma de la fortaleza del sistema mercantil. Sobreviven solamente algunas, las más fuertes y rentables. Una ecuación razonable es la de comparar el número de empresas creadas contra las liquidadas. En ese mismo periodo según el Grupo Cesce se crearon casi 167.000 nuevas empresas en el país,

Las empresas, como todo negocio, son para ganar o perder, ninguna empresa es eterna ni garantía de éxito. El fracaso es consustancial al emprendimiento. Esa es la primera lección elemental del capitalismo.

La segunda lección elemental de capitalismo nos enseña que la razón de ser de la empresa es la búsqueda del éxito, medido en términos de lucro, rentabilidad, generación de valor. En un Estado Social de Derecho, la propiedad tiene una función social, pero ello reafirma la misión de una empresa: generar utilidad y empleo. Cuando se niega este axioma, la empresa muere porque ya se dijo, no es eterna.

La tercera lección elemental de capitalismo predica que el primer punto de la agenda empresarial es generar utilidad, luego en segundo orden está lograr lucro, y en el tercer lugar está la de producir ganancias, y ya en cuarto lugar se encuentra la meta de ganar y ganar. 

Y la cuarta regla elemental del capitalismo, fue predicada por el director del periódico El Tiempo, don Hernando Santos, cuando declaraba que los empresarios siempre son gobiernistas. Axioma contundente considerando que la militancia en la oposición nunca será un negocio.

Estas elementales lecciones de capitalismo básico son desconocidas por la mayoría de los líderes gremiales y por innumerables empresarios. La agenda empresarial, que parte de la falsa seguridad del éxito presunto, tiene en primer lugar cualquier cosa menos la rentabilidad. En segundo lugar encontramos un interés distinto a la ganancia. Y ya en tercer lugar encontramos un objetivo que no es el lucro. Parece mentira, pero es cierto.

Veamos ejemplos: Se privilegia la ideología y el interés político por sobre la misión empresarial de generar utilidades. Cuando el Gobierno Nacional, decidió cerrar la frontera con Venezuela renunciando voluntaria e innecesariamente a un mercado que generaba anualmente $7.500 millones de dólares, todos los gremios aplaudieron y ni un solo empresario protestó. 

Los daños fueron incalculables de manera que nunca sabremos su magnitud real. Fenalco-Norte de Santander calculó que el cierre significó para la ciudad de Cúcuta una pérdida de $15.000 millones diarios, entre febrero de 2016 y marzo de 2023. Como resultado, empresas se cerraron, se perdieron muchos empleos, y se destruyó valor nacional. El régimen de Venezuela se mantuvo, mientras los EEUU sí han mantenido negocios con Caracas, como debe ser. Perdimos con alborozo.

Se privilegian intereses diferentes a la utilidad de la empresa. El volumen de empresas en régimen de insolvencia en Colombia ha sido tradicionalmente muy bajo, comparado con la salud del tejido empresarial[1]. En los últimos cinco años, no más de 1.300 empresas han sido admitidas a un Proceso Concursal[2]. La explicación es muy sencilla: Al empresario en crisis le interesa más su imagen que los negocios. Está ilíquido pero no acude a la protección legal, se niega a ver la realidad y a una  solución,  buscando conservar la imagen. Primero la imagen y luego los negocios.

Y el ejemplo más contundente de la falta de elemental educación capitalista es lo que hoy hacen los gremios económicos, militando en la oposición política al gobierno nacional. Los mismos gremios que debería estar promoviendo iniciativas y proyectos para fomentar las utilidades de las empresas agremiadas, se han empecinado en alimentar una  pugna contra el Presidente Gustavo Petro, que solamente produce afectación a los empresarios. Militando en la oposición no se compromete la ayuda estatal.

Son los mismos gremios económicos que guardaron silencio cómplice frente al proceso de desindustrialización que tanto afectó al país, por el cual la relación Valor Agregado Industrial / PIB, ha venido descendiendo de niveles del 21% hace dos décadas a uno del 11.52%.[3] Los mismos que apoyaron la apertura económica neoliberal que disminuyó la participación del campo en un 40% del PIB regional. 

El  ejemplo reciente lo vemos en la entrevista que ha dado Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, en El Tiempo el 09 de agosto, donde se puede entender que no está buscando el beneficio de los industriales agremiados, sino la promoción de un discurso político opositor. El drama para los empresarios es que la oposición política jamás ha generado utilidades dinerarias, antes por el contrario genera marginalidad y ausencia en el proceso de toma de decisiones.

Esto es aún más ostensible cuando tales declaraciones ponen al gremio de espaldas a las realidades. Veamos: Mac Master para oponerse al gobierno nacional sostiene: “…en empleo uno no puede sacar pecho por lo que ha sucedido en los últimos años, una caída del desempleo contra la producción y el disparo de la informalidad, lo cual es una noticia muy mala para un país como Colombia porque produce pobreza, inequidad, competencia desleal y le da muy duro a los hogares…”  El hecho cierto es que desde el 07 de agosto de 2022, con el gobierno progresista, 2.200.000 colombianos han logrado acceder a un empleo. Se trata de seres humanos que hoy tienen un mayor bienestar.

De igual manera Mac Master afirmó: “…Tenemos diferencias grandes también alrededor de las cifras de pobreza que mencionó porque todos sabemos que hubo una gran cantidad de programas de lucha contra la pobreza que fueron eliminados y que afortunadamente mandatarios locales tomaron la decisión de reemplazar…”  

En Colombia, la pobreza monetaria alcanzó un mínimo histórico del 31.8% en 2024, lo que representa una disminución significativa en comparación con años anteriores. Para junio de 2025, se reporta una disminución en la tasa de desempleo, con una tasa de desocupación del 8.6%, lo que indica mejoras en el mercado laboral y un posible impacto positivo en la reducción de la pobreza, pero poco le interesa el tema al dirigente gremial. 

“…Lo que tenemos en este momento es una economía con muchos problemas, que está en cuidados intensivos en cuatro o cinco frentes y si negamos esa realidad vamos a terminar nunca solucionando nada”, añadió Mac Master. Esta afirmación es absolutamente contraevidente, bastaría mirar las crecientes utilidades de sus agremiados para ver que estamos frente a afirmaciones dañinas para el país. Una dirigencia promoviendo el optimismo y la confianza es la que hoy se requiere. Se debe superar el pre-capitalismo actual.

Es tal el grado de confusión que genera su afán opositor que Mac Master renuncia a la defensa del interés nacional en aras de la política, cuando afirmó que: “…en materia de relaciones internacionales Colombia no tiene ninguna necesidad de crearse un nuevo diferendo con Perú, cuando no somos ni siquiera capaces de controlar el territorio nacional” 

El hecho cierto es que la Armada Nacional ha alertado sobre el grave peligro que tiene la ciudad de Leticia de quedarse sin puerto y sin acceso al río Amazonas por causa de la sedimentación, de manera que pronto tendremos que pasar por territorio peruano para llegar al rio. 

Acaso es capitalismo ¿chiflar o aplaudir hasta rabiar a candidatos políticos? Y los proyectos e iniciativas para fomentar la reindustrialización no se vieron en el congreso de la ANDI. Solo política.

Los empresarios de Brasil, México y España, ya hicieron el curso y con base en criterios elementales de capitalismo, se han dedicado a sus negocios con ostensibles éxitos, sin ocuparse de quién esté al frente de sus gobiernos, sean de izquierdas o de derechas. Cada mirlo en su rama. Los políticos a la política y los empresarios a los negocios. Y se colaboran en todo lo que sea menester para optimizar las ganancias y los resultados de cada uno. Empresas prósperas, sanas y rentables, generando empleo, pagando impuestos. Más y mejor democracia. Más calidad de vida y felicidad para todos. 

Debemos recomponer este capitalismo despaturrado para fortalecer una economía que sigue creciendo y generando más empleo y bienestar para todos.


[1] Régimen de Insolvencia. Derecho Concursal. Ley 1116 de 2006. Superintendencia de Sociedades.

[2] Superintendencia de Sociedades. Atlas de insolvencia. 2025.

[3] DANE, 2022.

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